En estas fechas vacacionales, tras elegir nuestro destino, comienza el trasiego de viajes en avión. Si para los adultos es habitual que se nos taponen los oídos por el cambio de presión y lo gestionamos a través de bostezos o bebiendo líquido, esta sensación en bebés y niños pequeños se incrementa considerablemente. La razón principal es la anatomía de sus oídos y la sensibilidad de sus sistemas auditivos.
La anatomía del oído infantil
La trompa de Eustaquio en bebés y niños pequeños es más estrecha y horizontal que en un adulto. Esta estructura conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz y la garganta, y su función principal es igualar la presión en ambos lados del tímpano. Durante el despegue y aterrizaje del avión, los cambios rápidos en la presión de la cabina pueden hacer que la trompa de Eustaquio no pueda igualar la presión de manera efectiva, lo que causa una sensación de taponamiento en los oídos.
Además, si el niño está resfriado o tiene alergias, la mucosidad adicional puede bloquear aún más la trompa de Eustaquio, causando mayor taponamiento y, en consecuencia, dolor. Este dolor suele ser temporal si no es causado por una infección de oídos, pero puede resultar en una experiencia muy incómoda y angustiante tanto para el niño como para los padres.
Consejos para aliviar el dolor de oídos en los aviones
Aquí ofrecemos algunos consejos prácticos para evitar o minimizar la presión auditiva en los vuelos, especialmente durante el despegue y el aterrizaje, que son los momentos críticos de cambio de presión.
- Succión y deglución: El primer consejo y más efectivo es que el bebé o niño de corta edad succione, ya que el movimiento de deglución ayuda a equilibrar la presión en ambos oídos. Ofrécele un chupete, el biberón o, si es factible, que la madre le dé el pecho, especialmente durante el despegue y el aterrizaje. La succión y deglución frecuentes ayudan a mantener la trompa de Eustaquio abierta.
- Mantener al bebé despierto: Es recomendable que el bebé o niño esté despierto durante el despegue y el aterrizaje. Al estar dormido, disminuye el movimiento de deglución, lo que empeora la sensación de taponamiento. Mantén al niño distraído y entretenido durante estos momentos para evitar que se duerma.
- Masticar alimentos: Si el niño ya mastica, ofrecerle alimentos que promuevan la masticación puede ayudar a equilibrar la presión. Alimentos como galletas, zanahorias o cualquier snack saludable que requiera masticar pueden ser muy efectivos.
- Ingesta de líquidos: Beber mucho líquido durante el vuelo puede ayudar a mantener las mucosas hidratadas y reducir la congestión de la trompa de Eustaquio. Ofrécele agua, jugo o leche a intervalos regulares.
- Uso de descongestionantes: En casos de resfriado o alergias, consulta con el pediatra sobre la posibilidad de utilizar descongestionantes nasales. Estos pueden ayudar a mantener la trompa de Eustaquio despejada y reducir la posibilidad de taponamiento. Sin embargo, estos deben usarse con precaución y siempre bajo la supervisión de un médico.
- Masaje y técnicas de relajación: Masajear suavemente alrededor de las orejas y la mandíbula del niño puede ayudar a aliviar la presión. Además, mantener al bebé relajado y calmado durante el vuelo es crucial para minimizar el malestar. Lleva juguetes favoritos, libros o cualquier objeto que le ayude a sentirse seguro y tranquilo.
- Practicar ejercicios de presión: Para niños un poco mayores, puedes enseñarles a realizar ejercicios de presión, como taparse la nariz y soplar suavemente (maniobra de Valsalva) o hacer que finjan un bostezo amplio. Estas técnicas ayudan a abrir la trompa de Eustaquio y equilibrar la presión.
Consideraciones adicionales
Es importante planificar con antelación y estar preparado para el vuelo. Aquí algunos puntos adicionales a considerar:
- Consulta médica previa: Antes del viaje, especialmente si el bebé o niño ha tenido problemas de oídos anteriormente, es una buena idea consultar al pediatra. El médico puede proporcionar recomendaciones específicas y recetas para medicamentos que puedan ser necesarios durante el vuelo.
- Elige vuelos en horarios adecuados: Si es posible, elige vuelos que coincidan con las horas en las que tu bebé está más activo. Esto ayudará a que esté despierto durante los momentos críticos del despegue y aterrizaje.
- Uso de auriculares especiales: Existen auriculares diseñados para equilibrar la presión en los oídos durante los vuelos. Estos pueden ser una opción útil para los niños más grandes.
- Paz y tranquilidad: Mantén una actitud calmada y relajada. Los bebés y niños pequeños son muy sensibles a las emociones de sus padres. Si tú estás tranquilo, es más probable que tu hijo también lo esté.
Técnicas específicas para cada etapa del vuelo
Los diferentes momentos del vuelo pueden requerir distintas estrategias para mantener a tu bebé cómodo y sin molestias en los oídos. A continuación, se detallan algunas recomendaciones específicas para cada etapa:
Antes del despegue
- Alimentación previa: Alimenta a tu bebé poco antes del despegue para que no esté hambriento y esté más predispuesto a succionar durante el ascenso.
- Preparativos de distracción: Asegúrate de tener a mano juguetes, libros o dispositivos electrónicos cargados con contenido que capte la atención del niño.
Durante el despegue
- Inicio de la succión: Ofrece el pecho, biberón o chupete justo antes de que el avión comience a rodar para el despegue.
- Mantén al niño entretenido: Utiliza juguetes o cuentos para mantener al niño distraído y calmo durante el ascenso.
Durante el vuelo
- Hidratación constante: Ofrece líquidos de manera regular para mantener las mucosas hidratadas.
- Movimiento y entretenimiento: Permite que el niño se mueva dentro de lo posible y cambia de actividades para mantener su interés.
Antes del aterrizaje
- Anticipación del descenso: Aproximadamente 30 minutos antes del aterrizaje, comienza a preparar al niño para la succión nuevamente.
- Despierta al niño si está dormido: Si el niño está dormido, trata de despertarlo suavemente para que esté despierto durante el descenso y pueda succionar.
Durante el aterrizaje
- Repetir la succión: Al igual que en el despegue, ofrécele algo para succionar.
- Mantén la calma y distracción: Sigue utilizando métodos de distracción para mantener al niño entretenido y calmado.
Adaptación según la edad del niño
Los bebés y niños pequeños tienen diferentes necesidades según su edad, por lo que las estrategias pueden variar ligeramente:
Bebés menores de 6 meses
- Frecuencia de la alimentación: Los bebés en esta etapa necesitan alimentarse con más frecuencia, lo que puede ser ventajoso para mantenerlos succionando durante los momentos de cambio de presión.
- Contacto físico: Mantén un contacto cercano, ya que el contacto piel con piel puede ayudar a calmar al bebé.
Bebés de 6 a 12 meses
- Introducción de sólidos: Si el bebé ya ha comenzado a consumir alimentos sólidos, ofrecer galletas o snacks que requieran masticar puede ser útil.
- Diversión interactiva: Usa juguetes que el bebé pueda manipular y explorar con las manos.
Niños de 1 a 2 años
- Juguetes y libros: Lleva una variedad de juguetes y libros para mantener la atención del niño.
- Conversación y juegos: Interactúa verbalmente con el niño y juega juegos simples para mantenerlo distraído.
Conclusión
Volar con un bebé o un niño pequeño puede ser un desafío, especialmente debido a las molestias auditivas que pueden experimentar. Sin embargo, con la preparación adecuada y siguiendo estos consejos, es posible minimizar el malestar y hacer que el viaje sea más agradable para todos. La clave está en mantener al niño ocupado, bien hidratado y succionando durante los cambios de presión. Además, mantener una actitud calmada y relajada puede ayudar a que el niño también se sienta tranquilo.
Esperamos que estos consejos te resulten de utilidad y que volar con tu bebé se convierta en una experiencia agradable y sin estrés. ¡Buen viaje!

